La Asociación Española de Bioempresas (AseBio) ha presentado en Madrid el Informe AseBio 2025 bajo el lema “Biotech Act: una oportunidad para la biotecnología española”, un análisis sectorial que ha contado con el respaldo de MSD España. Durante el encuentro, la patronal ha valorado positivamente la propuesta normativa de la Comisión Europea orientada a simplificar la regulación, acelerar la innovación y agilizar la implantación de la inteligencia artificial. No obstante, el sector ha manifestado la necesidad de dotar a este marco legal de un mayor presupuesto y capacidad ejecutiva. El objetivo prioritario de las directrices de la Biotech Act II es garantizar que los procesos y productos biotecnológicos avanzados puedan obtener las autorizaciones comerciales de forma ágil y circular libremente por el mercado de la Unión Europea, reforzando la autonomía estratégica del continente.
Los indicadores macroeconómicos del documento reflejan la consolidación de esta industria en España. La actividad de las empresas biotecnológicas ha generado un valor añadido de 13.271 millones de euros de renta, lo que equivale al 1,2% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional, aportando una recaudación fiscal de 5.504 millones de euros. Asimismo, el sector genera un impacto de 158.366 empleos (el 0,78% del total nacional) caracterizados por una alta cualificación, con una tasa salarial que duplica la media del país. El tejido empresarial ha experimentado una expansión del 10,4%, alcanzando las 1.119 compañías biotech activas, con Cataluña (23,32%) y Madrid (18,68%) a la cabeza, seguido de Andalucía, País Vasco y la Comunidad Valenciana. Por segmentos, la salud humana concentra el 55,5% de las firmas, mientras que la innovación alimentaria avanza con fuerza situándose en el 32,6%.
En el plano financiero y de inversión en activos de I+D, el sector ha registrado un hito histórico al captar 408 millones de euros en ampliaciones de capital, lo que supone un incremento sin precedentes del 125% respecto a los 181 millones de euros del ejercicio previo. En este crecimiento ha resultado determinante el papel de los inversores internacionales (302 millones en 12 operaciones) y el programa de coasociación de CDTI Innvierte, que inyectó 47,2 millones de euros en diez compañías. A nivel operativo, las firmas biotecnológicas destinaron 1.460 millones de euros a I+D, ejecutando de forma directa el 60% de esta cuantía. El dinamismo del sector también se evidencia en su intensidad investigadora, donde el 14,98% de las plantillas son investigadores, y en la equidad de sus estructuras directivas: un 25% de las empresas biotecnológicas en España cuentan con una mujer como consejera delegada (CEO).