La compañía biotecnológica Moderna ha celebrado su Science Day, un encuentro sectorial destinado a la actualización de sus programas de investigación y desarrollo temprano (mRED). La multinacional ejecuta actualmente un plan estratégico para consolidarse como una corporación diversificada y multimodal, articulando su crecimiento en torno a tres áreas comerciales de alta especialización: vacunas contra enfermedades infecciosas, terapias autólogas basadas en intismeran y tratamientos para enfermedades raras. Stéphane Bancel, consejero delegado de la firma, ha detallado que la hoja de ruta operativa se divide en tres horizontes estratégicos diseñados para validar, desarrollar y escalar la idoneidad de su plataforma de ARNm, apalancada en procesos de biofabricación replicables y sistemas avanzados de administración mediante nanopartículas lipídicas.
El denominado Horizonte 1 comprende los productos ya aprobados comercialmente por la compañía —Spikevax®, mRESVIA®, mNEXSPIKE® y mCOMBRIAX®— y las terapias en fase avanzada. Por su parte, el Horizonte 2 agrupa las líneas de investigación en pleno desarrollo clínico, con especial foco en la inmunoterapia oncológica. Entre los proyectos más destacados figura el mRNA-4194, el primer programa experimental de prevención del cáncer de la firma, orientado a evitar la progresión de lesiones premalignas en pacientes con síndrome de Lynch, cuyo ensayo de Fase 1/2 se iniciará este verano. Asimismo, la biotecnológica avanza en el estudio de Fase 1/2 del mRNA-4359 en melanoma y cáncer de pulmón no microcítico, y prevé disponer de los datos de Fase 1B para el mRNA-1195 —dirigido al tratamiento de la esclerosis múltiple— durante la segunda mitad de 2026.
La vanguardia disruptiva de la corporación se sitúa en el Horizonte 3, cuyas moléculas tienen el potencial de iniciar ensayos clínicos en humanos antes del cierre de 2027. En este segmento destaca el mRNA-6007, una terapia CAR-T in vivo diseñada para la eliminación selectiva de células B en patologías autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico (LES). Esta tecnología permite reprogramar temporalmente las células inmunitarias de forma directa en el organismo del paciente, optimizando los procesos tradicionales de manufactura celular celular externa. Para acelerar el descubrimiento de estos candidatos, la compañía se apoya en su Motor de Inteligencia Científica, una infraestructura digital que combina inteligencia artificial, aprendizaje automático y robótica para explotar bases de datos biomédicas masivas y mitigar los riesgos asociados al desarrollo biotecnológico temprano.