Investigadores españoles pertenecientes a la Red de Enfermedades Inflamatorias (RICORS-REI) y al Grupo de Investigación Biomédica en Imagen (GIBI230) del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe) han publicado un estudio en la revista Insights into Imaging en el que proponen un catálogo estandarizado e interoperable para la descripción de biomarcadores de imagen. La iniciativa busca resolver el problema de la fragmentación de datos que afecta a pruebas como la resonancia magnética (RM), la tomografía axial computarizada (TAC) o la tomografía por emisión de positrones (PET). Actualmente, la heterogeneidad en la definición de estos parámetros entre hospitales, especialidades y organismos reguladores dificulta la comparación de resultados y ralentiza la implantación efectiva de la medicina de precisión.
La propuesta técnica se fundamenta en la aplicación de los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable), estableciendo un lenguaje común estructurado en cinco dominios mínimos de información: identificación del biomarcador, contexto clínico, especificaciones técnicas de la imagen, grado de validación científica y datos administrativos. Esta homogenización facilita el entrenamiento de algoritmos de inteligencia artificial mediante conjuntos de datos comparables y trazables, mejorando la reproducibilidad de los modelos y la transparencia en la investigación clínica. Para validar la efectividad de la estructura, los autores describieron cuatro biomarcadores modelo: el coeficiente de difusión aparente (ADC), el valor de captación normalizado (SUV) en PET-FDG, firmas radiómicas en TAC e índices de vascularización por ecografía Doppler.
El proyecto se concibe como una infraestructura abierta y colaborativa en evolución, orientada a integrar nuevos biomarcadores mediante procesos de evaluación por pares. Según destacan los coordinadores de la RICORS-REI y del IIS La Fe, disponer de descriptores homogéneos permitirá conectar capacidades investigadoras, optimizar la selección de tratamientos personalizados y acelerar la transferencia de hallazgos científicos hacia la práctica clínica real y los registros sanitarios.