La Asociación Española de Medicamentos Biosimilares (BioSim) ha presentado una batería de propuestas dirigidas a las formaciones políticas ante las próximas elecciones del 29N. La iniciativa busca integrar en los programas electorales medidas que afiancen el papel de los biosimilares como vector de sostenibilidad para el Sistema Nacional de Salud (SNS), faciliten el acceso equitativo a terapias biológicas y fortalezcan la autonomía estratégica e industrial de España en el sector biofarmacéutico.
A partir de datos de consumo y licitaciones públicas, BioSim estima que el uso de biosimilares generó un ahorro directo de aproximadamente 2.400 millones de euros para las administraciones en 2025. Con un gasto estimado del SNS de 700 millones de euros, la entidad recalca un retorno de cuatro euros de ahorro por cada euro invertido, además de adelantar el acceso a tratamientos biológicos hasta 19 meses desde el diagnóstico. Encarna Cruz, directora general de BioSim, ha hecho hincapié en la necesidad de evolucionar la compra pública hospitalaria —donde se concentra el 90 % del consumo— hacia un modelo de adquisición basado en el valor y no enfocado únicamente en el precio.
Asimismo, la propuesta incluye la implantación de modelos de ganancias compartidas, incentivos de uso y actividades educativas para profesionales y pacientes. En la vertiente industrial, el presidente de la asociación, Joaquín Rodrigo, ha destacado la relevancia de las plantas de producción de biosimilares ubicadas en León y Granada, señalando la urgencia de articular políticas sanitarias e industriales coordinadas que reduzcan las vulnerabilidades en el suministro y potencien el empleo cualificado.