El Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), centro de investigación de la Fundació Pasqual Maragall, ha acogido la octava edición del curso internacional sobre biomarcadores en enfermedades neurodegenerativas. Organizado en colaboración con la University College London (Reino Unido) y la Universidad de Gotemburgo (Suecia), el encuentro se ha desarrollado del 1 al 5 de junio de 2026. Este foro científico ha reunido a 80 investigadores internacionales y a una veintena de expertos mundiales con el objetivo de intercambiar conocimiento estratégico sobre el papel de los indicadores biológicos, especialmente enfocados en la enfermedad de Alzheimer, consolidándose como una cita de referencia para el sector biofarmacéutico y la neurología traslacional.
El programa académico se ha estructurado en torno a los retos analíticos y regulatorios del campo actual, destacando el desarrollo de biomarcadores en fluidos y técnicas de neuroimagen avanzada como herramientas esenciales para el diagnóstico precoz, el seguimiento de la progresión patológica y la evaluación clínica de nuevas terapias modificadoras de la enfermedad. Durante las jornadas técnicas se expusieron las últimas innovaciones en áreas de alta resolución como la genética y la proteómica, campos determinantes para la identificación de nuevas dianas terapéuticas y la optimización de los procesos de desarrollo clínico de fármacos neuroprotectores.
Entre los ponentes de referencia científica internacional han destacado figuras como Sir John Hardy, pionero en la investigación genética del Alzheimer; Carlos Cruchaga, especialista en genómica molecular; y Charlotte Teunissen, profesora de neuroquímica y referente en biomarcadores en fluidos. El foro, enfocado al desarrollo del talento del personal investigador predoctoral y postdoctoral, combinó sesiones teóricas con espacios de debate técnico. El Dr. Marc Suárez-Calvet, responsable del grupo de Biomarcadores en Fluidos y Neurología Traslacional del BBRC, ha señalado que estas herramientas moleculares y de imagen (como la tomografía por emisión de positrones o PET) serán fundamentales en los próximos años tanto para refinar el diagnóstico como para garantizar la seguridad y eficacia en el seguimiento de los nuevos tratamientos que emergen en el mercado farmacéutico global.