El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha acogido la jornada “El sector biotecnológico innovador y su papel en la autonomía estratégica”, organizada por AseBio. En un contexto marcado por la necesidad de reindustrializar Europa, el encuentro ha servido para analizar cómo España puede liderar el desarrollo de tecnologías profundas frente a la competencia de Estados Unidos y China. La ministra Diana Morant clausuró el acto subrayando que la biotecnología es un sector crítico para proteger la salud de la ciudadanía y garantizar una industria más resiliente.
Durante el evento, AseBio presentó un manifiesto con diez medidas prioritarias, entre las que destacan el reconocimiento de la biotecnología como sector estratégico dentro de la política industrial y la creación de una Red Nacional de Polos de Escalado Biotecnológico. El documento también propone elevar la inversión en I+D al 2,12% del PIB en 2027 e incentivar la inversión privada para evitar que el talento y el valor industrial generado en el país se trasladen a otras regiones.
Por su parte, el Comisario Europeo de Salud, Olivér Várhelyi, destacó mediante intervención grabada que la futura Biotech Act no es solo un documento estratégico, sino una "agenda de competitividad" para facilitar que las empresas escalen en suelo europeo. El análisis presentado por AseBio, “The new geopolitics of biotechnology”, advierte de que, aunque España es la novena potencia mundial en producción científica y líder en ensayos clínicos, debe transformar esa fortaleza en liderazgo industrial para no perder terreno ante el rápido ascenso de potencias como China.