No, no voy a hablar de proyecciones de ventas ni de métricas de crecimiento. Voy a hablar de algo más importante, mucho más importante. Voy a hablar del verdadero futuro del sector: las personas que lo construirán.
El talento joven que hará posible aquello con lo que ni siquiera nos atrevemos a soñar.
Ese futuro, el que está formándose hoy en nuestras universidades, en nuestros laboratorios, en nuestras empresas, está, literalmente, perdido.
Y no, no es una cuestión de falta de preparación. Tampoco de actitud, ni de motivación. Es, más bien, un problema de desconexión. De narrativa. De cómo estamos contando lo que hacemos. O, mejor dicho, de cómo no lo estamos contando.
Es una generación llena de potencial… pero sin un mapa de cómo explotarlo.
Vivimos en un país que cada año forma a miles de jóvenes científicos brillantes, con una preparación técnica envidiable en todo el mundo y una vocación clara por generar impacto social. Una generación capaz de transformar el sector, de impulsar nuevas soluciones terapéuticas, de innovar desde el conocimiento.
Y, sin embargo, esa misma generación ni siquiera conoce las salidas profesionales donde puede aportar lo que sabe, lo que hace, lo que es.
Por dar algunos datos: el 31 % de los estudiantes no descubre la Industria hasta el último curso, muchos ni siquiera hasta acabar el doctorado. Además, muchos afirman que "esto no es ciencia" o que “en la industria no hay nada para ellos porque no son comerciales”.
Estos datos, obtenidos a partir de encuestas realizadas a alumnos del sector científico en España, reflejan una brecha preocupante en la manera en la que comunicamos lo que hay detrás.
¿Cómo van a aspirar a trabajar en un sector que ni conocen? ¿Cómo van a querer liderar algo cuya existencia ignoran? ¿Cómo van a generar impacto fuera de un laboratorio si piensan que “la Industria no es ciencia”?
El fallo no es suyo. Es nuestro. Es duro ver a jóvenes brillantes que abandonan la ciencia no por falta de vocación, sino por falta de orientación. Creen que esto no es lo suyo, que se equivocaron. Es duro ver cómo el relato sobre el sector sigue reducido a dos palabras: “Condiciones laborales”. Parece que lo único que podemos contar sobre la Industria es que ofrece estabilidad o un mejor salario.
Pero estamos hablando de algo mucho más grande. Este sector es donde la ciencia se convierte en soluciones reales. Es donde las ideas se convierten en tratamientos, tecnologías y soluciones innovadoras. Es donde se salvan vidas. Y, sin embargo, eso no se está contando bien.
Así que aquí estamos. Con miles de jóvenes sin saber qué hacer, ni hacia dónde dirigirse. Con la sensación de que trabajar en la Industria es alejarse de la ciencia cuando, en realidad, es una forma de llevarla a su máxima expresión. Hemos fallado en la manera de comunicarlo. Hemos fallado en mostrar el camino. Hemos fallado en hacer visible nuestro impacto en la vida de las personas.
BioLynx: una comunidad nacida para generar el punto de encuentro de la ciencia
Fue precisamente esa desconexión entre ciencia e impacto, entre vocación y realidad, lo que me llevó a cofundar BioLynx, una comunidad nacida con un propósito claro: ayudar a los jóvenes científicos a construir su futuro. Acompañarlos en el proceso de descubrir, definir y diseñar su trayectoria profesional. Y ofrecerles herramientas, referencias y conexiones para hacerlo posible.
Desde sus inicios, BioLynx no ha dejado de crecer. Hoy ya somos una red de más de 7.000 jóvenes científicos en España y cada día se suman más personas en busca de orientación, comunidad e inspiración.
Promovemos la innovación y el emprendimiento científico, organizamos competiciones de innovación abierta, talleres de orientación profesional y eventos donde los estudiantes pueden conocer de primera mano cómo se trabaja, se innova y se construye en el sector.
Todo ello bajo un lema que nos acompaña desde el comienzo: “Hay 1.000 caminos para aportar tu esencia a la ciencia, te ayudamos a encontrar el tuyo.”
Pronto nos enfrentaremos a una nueva etapa, un nuevo reto.
Este septiembre estaremos lanzando nuestra iniciativa más ambiciosa hasta la fecha: una plataforma que agrupará a grandes actores del sector, directivos de corporaciones, consultoras, laboratorios, centros de investigación, reclutadores de talento… todos reunidos con un único objetivo: conectar el talento joven con su futuro.
Queremos construir un espacio donde las personas que comienzan puedan mirar al sector cara a cara. Donde puedan entender lo que no se enseña en clase, lo que uno aprende tras años de experiencia: cómo se entra, cómo se crece, cómo se aporta valor desde dentro.
Un espacio para descubrir los roles que existen más allá de la vía académica. Y para demostrar que se puede salvar vidas desde la industria. Que se puede amar la ciencia sin renunciar al impacto.
Nuestra ambición es clara, queremos que esta no solo sea la generación más preparada, sino también la más orientada. Queremos que ningún joven con vocación científica abandone por falta de referencias. Queremos que las nuevas generaciones puedan verse a sí mismas trabajando en el sector, liderándolo, transformándolo.
Porque el futuro del sector no son las métricas ni las rondas de inversión. El verdadero futuro del sector son las personas que aún están decidiendo qué camino tomar. Y necesitamos estar ahí cuando lo hagan.
Os llamamos a vosotros, empresas, instituciones, líderes del sector. Sumaros a lo que estamos construyendo, apoyaros en nosotros para acercaros al talento del sector y preparemos juntos a la próxima generación.
No dudéis en poneros en contacto conmigo en d.jimenez@biolynx.es para saber más. Sumaros al cambio, ¡os esperamos!
Si, por otro lado, eres un joven al que algo de esto le ha llamado, entra en la comunidad (https://www.biolynx.es/comunidad-biolynx/) y estáte atento, pronto habrá más noticias.
Descarga sugerida:
Artículo escrito por:
Daniel Jiménez Rey
Cofundador
Comunidad BioLynx