Revista Farmabiotec - Número 15

#15 farmaBIOTEC 81 con las de los fermentadores de tanque agitado conven - cionales. Ello se debe a que el reducido contenido en agua de los sustratos da como resultado una baja actividad del agua (a w ), provocando que la probabilidad de contami - nación con otros microorganismos se vea atenuada. Del mismo modo, dado que la SSF se emplea principalmente para cultivar mohos, éstos generalmente también se con- taminan poco por crecer bien a bajas temperaturas y en entornos con baja a w , es más, los hongos filamentosos provocan, adicionalmente, un descenso rápido del pH del medio, al tiempo que excretan en éste sustancias antibió - ticas, lo que, así mismo, inhibe a otros microorganismos. Continuaremos haciendo mención a los costes operati- vos, que en la SSF pueden ser menores a los de la fermen- tación en tanque agitado convencional, por varios moti - vos. Ya conocemos que la SSF presenta una operativa más sencilla, con lo que se reduce el consumo de material fungible, como podrían ser los reactivos para el control de pH, sondas, etc. En la SSF , además, se pueden emplear simples cámaras de fermentación, en lugar de complejos biorreactores de tanque agitado, con múltiples controles y requerimientos de esterilidad y/o asepsia. Los produc - tos de interés obtenidos en la SSF , ya sean estos biomasa o metabolitos excretados, también se encuentran a una concentración mayor con respecto a los biorreactores de tanque agitado convencionales, debido a la alta concen - tración de nutrientes y a la escasa presencia de agua, lo que facilita los procesos de downstream . En la SSF se reduce, así mismo, la generación de residuos, por el simple hecho de que haya una escasa presencia de agua. Todo lo anterior conduce a un significativo ahorro en cuanto a operativa se refiere. Dando continuidad a nuestra disertación sobre el cul- tivo de mohos, debemos destacar que producirlos en un biorreactor de tanque agitado no resulta nada sencillo y puede complicarse sobremanera: el micelio invade la tota- lidad del interior del equipo, llega a bloquear la lectura de la sonda de pO2, seguramente obturará también el spar - ger y, más probablemente aun, el venteo. Esto es debido a la combinación del estado líquido del medio con la alta presión de aire empleada, lo que permite al cultivo disper - sarse, en ocasiones en forma de espuma, alcanzando así el micelio todos los rincones del tanque agitado. Volviendo a la posibilidad de usar como sustratos fer- mentables subproductos alimentarios, debemos indicar que en SSF existe también la posibilidad de emplear cier- tos sólidos que en biorreactores de tanque agitado con - vencional no se podrían utilizar o, cuanto menos, no serían aprovechables sin un costoso tratamiento previo (moltu- ración, hidrólisis química o enzimática, separación de sóli - dos insolubles, etc.). Dentro de estos sustratos tendrían cabida los subproductos del cultivo agrario y el procesado de cereales, como la cascarilla de arroz y trigo, la paja de trigo, la mazorca del maíz desgranada, etc. En este amplio abanico de posibles sustratos para la SSF , quedarían incluidos también aquellos que por ser insolubles no se podrían emplear en un biorreactor de tan- que agitado convencional. Así mismo, es preciso destacar que la mayoría de los subproductos sólidos descritos no son adecuados para emplearlos como sustrato en biorreactores de tanque agi - tado, dado que podrían provocar en éstos, daños físicos, como, por ejemplo, la paja de cereal. Una aplicación concreta del crecimiento de mohos en SSF es la producción de esporas, forma fúngica ésta difí- cil o imposible de obtener en cultivos en estado líquido. Algunas industrias, como las queserías, precisan emplear esporas fúngicas como iniciadores ( starters ), tal sería el caso de los quesos azules fabricados con Penicillium spp . Las esporas fúngicas, además, favorecen la conservación de mohos deshidratados, por liofilización u otra tecnología de secado, debido a su mejor resistencia a estrés frente a las formas miceliares. Del mismo modo, pueden producirse también esporas de mohos como agentes para control biológico de plagas, utilizándose para ello, por ejemplo, hongos entomófagos. Las esporas fúngicas deshidratadas pueden conservarse fácilmente, ocupando además poco espacio (favore- ciendo el transporte y el almacenamiento), facilitan la pre- paración de fórmulas para nebulizar, aplicables sobre el cultivo vegetal a proteger, así como mejoran la adhesión en los insectos “diana”. Otra industria que podría verse beneficiado con el uso de biorreactores para SSF sería la de la producción de enzimas, donde los hongos filamentosos cobran de nuevo protagonismo, por ser biofactorías por excelencia de estas moléculas proteicas. Tanto es así que se da la posibilidad de producir enzimas fúngicas con un bajo coste mediante SSF, ya que, al utilizarse un sustrato sólido con un bajo contenido de humedad, habrá una elevada concentración de materias fermentables, con lo que, a igual volumen de medio de cultivo, se obtiene un mayor rendimiento en bio- masa y metabolitos producidos en comparación con los biorreactores de tanque agitado convencional. Debido a lo anterior, el volumen de cultivo a procesar durante las etapas de downstream , será inferior al de la fermentación en fase líquida convencional. Con lo cual, el volumen de cultivo a manejar durante la cosecha es menor, al igual que la cantidad de agua a evaporar durante el secado por liofilización u otra tecnología de deshidratación. Otra de las ventajas de la SSF sería el contacto con el aire favorecido en estos cultivos al producirse el creci- miento en superficie del microorganismo, siendo necesa - rio un menor aporte externo de éste. Ingenierías e instalaciones

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