Revista Farmabiotec Número 13

34 farmaBIOTEC #13 Luego, el gen de un receptor especial llamado receptor de antígeno quimérico (CAR) se inserta en las células T en el laboratorio. Millones de células CAR-T se cultivan en el laboratorio y luego se administran al paciente mediante infusión. Las células CAR T pueden unirse a un antígeno de las células cancerosas y matarlas (Figura 1). La terapia con células T con receptor de antígeno quimé- rico (CAR-T) ha sido revolucionaria ya que ha producido res- puestas clínicas notablemente efectivas y duraderas. Los CAR son receptores sintéticos diseñados que funcionan para redirigir los linfocitos o células T, para reconocer y eli- minar células que expresan un antígeno objetivo específico. La unión de CAR a los antígenos diana expresados en la superficie celular es independiente del receptor MHC, lo que da como resultado una activación vigorosa de las células T y potentes respuestas antitumorales. El éxito sin precedentes de la terapia con células CAR-T anti-CD19 contra las neoplasias malignas de células B ha dado lugar a la aprobación de un total de 6 medicamentos por parte de la Agencia Europea del medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) (Tabla 1). Sin embargo, existen limitaciones importantes para la terapia con células CAR-T que aún deben abordarse, inclui- das las toxicidades asociadas a las células CAR-T que ponen en peligro la vida, la eficacia limitada contra tumo- res sólidos, la inhibición y la resistencia en las neoplasias malignas de células B, el escape de antígenos, la persis- tencia limitada, la mala tráfico e infiltración tumoral, y el microambiente inmunosupresor. Además, la fuerza laboral debe adaptarse para satisfacer las necesidades de este campo en crecimiento y evolución mediante el desarrollo de programas educativos para capacitar a la fuerza laboral. Se han propuesto muchos enfoques, incluida la combi- nación de la terapia con células CAR-T con otras terapias contra el cáncer o el empleo de estrategias innovadoras de ingeniería CAR para mejorar la eficacia antitumoral, ampliar la eficacia clínica y limitar las toxicidades. En lo que se refiere a sus efectos secundarios potenciales, los más comunes son diarrea, vómito, cefalea, mareos y debilidad. Más graves son la neurotoxicidad o la ampliamente cono- cida tormenta de citoquinas, ambas fruto, del funciona- miento de este tipo de terapia génica que desencadena un proceso inflamatorio sistémico en cascada. En este sentido, no se debe olvidar que, a finales del pasado año 2023, la Agencia Nortemericana, FDA, lanzó un aviso de “riesgo grave” tras recibir 19 informes de malig- nidad de células T en pacientes tratados. Esto afectaría a las 6 terapias basadas en CAR-T aprobadas hasta la fecha (Tabla 1), pero los especialistas advierten que se trata de un GRATA RERUM NOVITAS Javier Raboso Gallego, Responsable de I+D+i en Konexio Biotech. CAR-T: las dos caras de nuestro sistema inmunológico Las células CAR-T son un tipo de tratamiento en el que las células T de un paciente (un tipo de célula inmunitaria) se modifican en el laboratorio para que se unan a las células cancerosas y las destruyan. La sangre de una vena del brazo del paciente fluye a través de un tubo hasta una máquina de aféresis, que extrae los glóbulos blancos, incluidas las células T, y envía el resto de la sangre de regreso al paciente. Figura 1. Esquema representativo de la generación de CAR-T cells.

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