Farmabiotec número 27

#27 farmaBIOTEC 33 los osteoclastos, responsables de la destrucción de la masa ósea, mantienen su actividad, los osteoblastos, encargados de construir y reparar el tejido óseo, disminu - yen notablemente su función particularmente en mujeres menopáusicas. Este desequilibrio provoca una pérdida progresiva de masa ósea y aumenta el riesgo de sufrir fracturas por fragilidad. Cuando estas aparecen, también pueden afectar de forma importante a la movilidad y a la calidad de vida de las personas afectadas, además de generar un impacto social y económico en el sistema sanitario. Los tratamientos convencionales se basan principal- mente en medicamentos que reducen la destrucción del hueso o estimulan su formación. Su administración requiere tratamientos prolongados y, en algunos casos, puede aca- rrear efectos secundarios acumulativos y dificultar la adhe - rencia de las pacientes. Frente a este modelo de adminis - tración farmacológica continuada, la investigación plantea una estrategia basada en la medicina regenerativa de dosis única: utilizar las propias células de la paciente para estimu- lar la formación de nuevo tejido óseo mediante una única infusión. Para conseguirlo, los investigadores modificaron las célu - las madre mesenquimales obtenidas de la médula ósea de las propias pacientes antes de administrarlas por vía intra- venosa. Esta modificación en los azúcares de la membrana celular funciona como un “GPS” que ayuda a las células a encontrar el hueso. Las células madre mesenquimales pue - den dar lugar a los osteoblastos, las células encargadas de formar y reparar el tejido óseo; por lo que parece lógico uti - lizarlas por vía intravenosa para tratar la osteoporosis, una enfermedad ósea generalizada. El problema de la adminis - tración por vía intravenosa es que estas células no tienen de forma natural una capacidad suficiente para dirigirse hacia la médula ósea. Para superar esta dificultad, los investigadores utilizaron una técnica de ingeniería de azúcares denominada exofuco - silación enzimática. El procedimiento añade de forma tem - poral un azúcar, la fucosa, a una glicoproteína de la superfi - cie de las células y crea una estructura artificial denominada HCELL. Esta estructura facilita que las células se adhieran al endotelio de los vasos sanguíneos de la médula ósea y puedan entrar en el tejido óseo. La modificación no altera el material genético de las células y desaparece progresiva- mente después de cumplir su función. “Es como colocar un ‘GPS transitorio’ en la superficie de la célula para dirigirla hacia el hueso”, añade Ana M. García- Hernández, coautora del estudio y responsable de la produc - ción celular en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca. Una vez que la modificación desaparece, las célu - las mantienen su capacidad para contribuir a la formación de nuevo tejido óseo. Los resultados del ensayo muestran una reducción del 94% en la incidencia de fracturas por fragilidad durante los dos años posteriores a la infusión. El estudio también detectó un aumento significativo del área de tejido óseo y de la densidad mineral ósea volumétrica, así como una mejora sostenida de los marcadores relacionados con la formación de hueso. El ensayo incluyó a diez mujeres de entre 51 y 72 años con osteoporosis avanzada y al menos una fractura por fragilidad. Todas recibieron una única infusión de células madre extraídas de su propia médula ósea, cultivadas y modificadas mediante exofucosilación. El objetivo principal del ensayo era evaluar la seguridad del tratamiento y se ha demostrado ninguna de las pacientes presentó aconteci- mientos adversos graves relacionados con el tratamiento durante un seguimiento medio de seis años. Los investigadores también observaron una reducción de las fracturas, mejoras en distintos parámetros relacionados Red TERAV

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