Revista Farmabiotec Número 8

94 farmaBIOTEC #8 Sistemas Abiertos: los define como: 9.46. Producción en un sistema abierto: En general, cuando el producto está expuesto al ambiente (por ejem- plo, trabajando bajo flujo laminar), se requiere un área lim- pia crítica de grado A con un entorno de grado B para la preparación y el llenado aséptico.[1] Y los Sistemas Cerrados: 9.41. Producción en un sistema cerrado, en un aislador, o en aisladores de presión positiva: Se acepta un entorno de grado D. [1] 9.42. Los aisladores deben utilizarse sólo después de una validación adecuada. Esta validación debe tener en cuenta todos los factores críticos de la tecnología de los aisladores, por ejemplo, la calidad del aire del interior y del exterior (entorno) del aislador, el régimen de desinfección, el proceso de transferencia y su integridad. [1] Incluye la mención a los Sistemas Cerrados: kits des- echables, bolsas y fermentadores: 9.49. La utilización de tecnologías como, por ejemplo, el procesamiento dentro de kits desechables estériles, la incubación en frascos, bolsas o fermentadores cerrados en un entorno de grado C, puede ser aceptable si se apli- can medidas de control adecuadas para evitar el riesgo de contaminación cruzada (por ejemplo, un control adecuado de materiales, flujos de personal y limpieza). Se prestará especial atención si los materiales son posteriormente trasladados a un área limpia de grado superior. 4. ESPECIFICACIONES DEL AISLADOR La definición más moderna de “aislador” y la más ade- cuada para un entorno ATMP es la utilizada en el glo- sario del nuevo Anexo 1 (Estériles) de las GMP (edición 22-08-22): Aislador: Recinto con capacidad de bio-descontamina- ción interna repetible, con una zona de trabajo interna que cumpla con las condiciones de grado A y que proporcione un aislamiento continuo y sin riesgo de su interior frente al entorno externo (por ejemplo, el aire y el personal de la sala limpia circundante). Se consideran dos tipos principales de aisladores: • Aisladores cerrados: Separan el interior del aislador de la contaminación externa mediante el uso de sis- temas de transferencia aséptica, evitando el uso de aberturas al entorno circundante, por lo que los aisla- dores cerrados permanecen sellados durante todas las operaciones. • Aisladores abiertos. Permiten la entrada y/o salida con- tinua o semicontinua de materiales durante las opera- ciones a través de una o más aberturas. Las aberturas están diseñadas para excluir la entrada de contami- nantes externos en el aislador. (por ejemplo, utilizando sobrepresión continua). Dada la criticidad de las operaciones asépticas a realizar en el entorno ATMP deberían considerarse siempre los ais- ladores de tipo “cerrado”. Por tanto, un aislador debe tener las siguientes especificaciones: • Espacio cerrado, totalmente separado del entorno y del personal, con capacidad tanto para mantener un grado A en su interior, así como la realización de una descon- taminación automática y repetible (es decir validable) y accesos asépticos para la entrada y salida de materiales. • El grado A interno se consigue y mantiene a través de un sistema dedicado de ventilación con filtros HEPA, gene- ralmente con flujo unidireccional en el que se integra un sistema de descontaminación automático, normal- mente basado en sistemas de peróxido de hidrógeno. • Separación completa del entorno y del personal; la mani- pulación necesaria de procesos, equipos y materiales se lleva a cabo a través de guantes, sistemas de manipula- ción a distancia o sistemas robóticos. • Para la entrada y salida de materiales se utilizan esclu- sas con descontaminación, (generalmente por peróxido de hidrogeno) o sistemas de transferencia estéril: puer- tos RTP o Split Valves. • Para la salida de residuos o materiales sucios usados, se suelen utilizar sistemas de tipo “continuous liner” más rápidos y económicos. • La presión interna del aislador también se considera un parámetro crítico. En general el aislador de esterilidad, aunque sea de tipo “cerrado” debe mantenerse en pre- sión positiva continua. Esta presión positiva colabora en el mantenimiento de la separación con el entorno y previene el efecto de posibles fugas accidentales como puede ser la rotura o punción de un guante o micro fisu- ras en las juntas de hermeticidad. • La estanquidad del aislador es un parámetro crítico, pero ninguna normativa GMP cuantifica el valor de la estan- queidad requerida. Las ISO 14664-7 e ISO 10648-2 esta- blecen cuatro clases en función de las tasas de fuga per- mitidas. (en porcentaje de perdida de volumen por hora). Clase 1: 0.05% vol/h Clase 2: 0.25% vol/h Clase 3: 1.0% vol/h Clase 4: 10.0% vol/h Normalmente se considera la Clase 1 como aisladores de muy alta contención para usos especiales, Clase 2 ais- ladores de contención para presión negativa; Clase 3 ais- ladores de esterilidad con presión positiva y Clase 4 aisla- dores no apropiados para uso farmacéutico. Sin embargo, no hay requerimientos GMP expresos de utilización de esta clasificación en el uso de aisladores para procesos farmacéuticos. En la mayor parte de las aplicaciones ATPM utilizan aisladores de presión positiva, pero cuando se manipula Ingenieria e instalaciones

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