Revista Farmabiotec Número 7
40 farmaBIOTEC #7 Microbiota: mucho más que bacterias La microbiota es el conjunto de microorganismos que reside en nuestro cuerpo. Esta puede diferenciarse en: comensal, mutualista o patogénica, según su compartimiento e interacción con el ser humano. JAVIER RABOSO GALLEGO, Científico en Konexio Biotech. El conocimiento, cada vez más profuso y detallado, de este ecosistema complejo se ha visto sensiblemente incrementado gracias a la implementación de las técnicas de secuenciación masiva del gen 16S ARNr (gen que codi- fica para el ADN ribosómico bacteriano, imprescindible para su identificación). Este logro ha supuesto una autén- tica revolución en la Medicina y en la investigación, pues la microbiota está directamente involucrada en el estado de salud del ser humano. En número, el cuerpo humano está compuesto por unos 37 billones de células humanas con un total de 23.000 genes y 100 billones de células bacterianas (microbiota) con un total de 3 millones de genes, cuyo conjunto ape- nas alcanza los 200 gramos. Esta situación es la que ha llevado a hablar del microbioma (conjunto de genes microbianos presentes en nuestro organismo), como un órgano más del cuerpo humano, que quizás sea un ves- tigio de otro órgano primitivo. Además, hay que recordar que en el cuerpo humano se hallan reminiscencias gené- ticas de otras especies: virus, viroides, hongos…por lo que no somos tan ‘humanos’ como se pensaba hasta el siglo pasado. Siempre se ha creído que la microbiota, con la cual com- partimos una relación de simbiosis mutualista (relación en la que ambas especies resultan beneficiadas la una de la otra por su interacción), apenas eran fundamentales para nuestro ecosistema, pero esto nunca ha sido así. Nuestra microbiota lleva siglos cuidando de nosotros: evitando la producción de caries (microbiota oral), favoreciendo la maduración de nuestro sistema inmunológico (microbiota materno-fetal del embarazo y lactancia), metabolizando nuestros nutrientes (microbiota intestinal), impidiendo infecciones vaginales (microbiota vaginal, Lactobacillus acidophilus ) e incluso produciendo vitaminas en el intes- tino grueso (vitamina B y K, por Escherichia coli ). Todo esto ya resulta increíble, pero no es lo único que hace nuestra microbiota por nosotros. El estudio exhaus- tivo de la microbiota permite saber cuál es su localiza- ción anatómica por su especificidad e incluso la especie concreta de la que se trata. Asimismo, su análisis puede determinar la etapa vital de una persona y su tendencia a padecer infecciones recurrentes por microorganismos patógenos oportunistas. De hecho, se podría saber si un parto ha sido vaginal o por cesárea e, incluso, si la lactancia ha sido materna o mediante fórmula, simplemente anali- zando la microbiota. Esto se debe a que, durante el parto, el bebé adquiere su primera microbiota a través del contacto materno directo. De modo, que en un parto vaginal el bebé adquiere una microbiota similar a la de la vagina materna y en un parto por cesárea el bebé adquiere una microbiota parecida a la de la piel de la madre. Esto mismo sucede con la lactancia, gracias a la cual el neonato adquiere una microbiota secundaria enriquecida con los componen- tes microbianos procedentes de la leche materna, lo cual resulta imposible en la lactancia por fórmula. En este sentido último, la microbiota es la culpable de la realidad de la frase ‘somos lo que comemos’, pues es nuestra propia microbiota la que a través del sistema ner- vioso regula y controla nuestras apetencias y nuestras preferencias nutritivas, lo que indica su importancia en la pirámide alimenticia humana. Sus funciones principales son metabólicas, de barrera, de defensa y de mantenimiento, con especial importancia a nivel intestinal. Hoy en día, se sabe que un proceso de disbiosis (pérdida de la homeostasis microbiana normal humana) es la responsable de enfermedades de tipo intes- tinal crónicas, tales como: enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, celiaquía, intolerancias, alergias alimentarias. De hecho, si se analizase a ciegas la microbiota fecal de una persona cualquiera podría averiguarse la región geográfica GRATA RERUM NOVITAS Microbiota: mucho más que bacterias MKT#22-156 LAL Reagent Conventional ACC’s PyroSmart NextGen ® First Generation Comparison Table LAL Reagent (rCR) Reagent Competitor (rFC) Reagent Sustainable Reagent (animal free) No Horseshoe Crab Blood Free Horseshoe Crab Blood Free Kinetic Assay Kinetic Kinetic No. Endpoint only Assay Setup Single step Single step No. rFC requires three reagents reconstitution reconstitution in a 1:4:5 ratio and a 10 min. pre-incubation step Same Standard Plate Reader Incubating plate or Yes. Incubating plate or No. Fluorescent tube reader at 405 nm tube reader at 405 nm reader required Derived From LAL Yes. rCR is recombinant LAL No. Based on Carcinoscorpius Limulus Amebocyte Lysate (LAL) or Tachypleus Amebocyte Lysate (CAL/TAL) Multi-step Cascade Pathway Yes Yes No Endotoxin Specific No Endotoxin Specific Endotoxin Specific
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