Revista Farmabiotec Número 4

de estas moléculas al espacio citoplasmático, entre los que destacan la barrera lipídica formada por la membrana plasmática de las células y la presencia de varios de los receptores encargados de reconocer secuencias de este tipo de moléculas y desencadenar una serie de respuestas defensivas. Por lo tanto, para aprovechar el potencial terapéu- tico de los tratamientos basados en oligonucleótidos es necesario desarrollar herramientas tecnológicas que vehiculicen este tipo de moléculas para evitar su degra- dación y les permitan alcanzar el tejido diana y evitar posibles efectos secundarios. Actualmente existen diferentes alternativas tecnológicas que per- miten la vehiculización y liberación de oligo- nucleótidos en el inte- rior celular. De entre todas estas estrategias, los vectores no virales, basados principalmente en componentes lipí- dicos, destacan por su biocompatibilidad, alta capacidad de encapsu- lación y protección del cargo, y su potencial para adaptar sus carac- terísticas fisicoquímicas a las de las células a las que deben de ser dirigidas. De entre los vectores lipídicos frecuentemente utili- zados, los liposomas han sido la alternativamás utilizada para aumentar la solubilidad de diferentes ingredientes farmacéuticos activos (APIs), aumentar su estabilidad, su vida media en circulación o su biodistribución. Así, generalmente los fármacos que más se benefician de la utilización de este tipo de estrategias son aquellos más lábiles y que son fácilmente degradados frente a facto- res externos, como es el caso de los oligonucleótidos. Sin embargo, durante los últimos años, las nano- partículas lipídicas se han establecido como uno de los sistemas de vehiculización más eficientes para la admi- nistración de pequeñas moléculas, fármacos basados en ARN de interferencia o incluso de ARN mensajero modificado. De forma simplificada podríamos decir que las nanopartículas lipídicas son vesículas esféricas en cuya composición se utilizan, entre otros componentes, lípidos ionizables. Este tipo de lípido se caracteriza por presentar carga positiva a pH ácidos, permitiéndole por tanto interaccionar con las cargas negativas de esque- leto de fosfato de los oligonucleótidos formando comple- jos con el mismo. No obstante, este tipo de lípidos pierde esta carga a pH fisiológico, reduciendo por tanto los posibles efectos tóxicos que generalmente se relacionan con la utilización de otro tipo de vectores lipídicos carga- dos positivamente. Asimismo, otra de las características que determinan la gran ver- satilidad de las nanopar- tículas lipídicas como sis- temas de vehiculización es su capacidad para adaptarse su farmacoci- nética, biodistribución o capacidad de carga como vectores en función de sus características fisi- coquímica, siendo los principales factores a modificar en este sentido su composición, carga superficial y tamaño. En conclusión, las terapias basadas en oli- gonucleótidos ofrecen dos ventajas principales sobre las terapias tradi- cionales. En primer lugar, diversifican las estrategias terapéuticas que se pueden incorporar a la clínica al permitir modular la expresión genética de forma espe- cífica, pudiendo inhibir o promover diferentes rutas moleculares implicadas en la etiología de diferentes enfermedades. Y, en segundo lugar, a diferencia de las estrategias convencionales, las terapias basadas en oli- gonucleótidos son capaces de adaptarse de forma más rápida y eficiente al ritmo al que avanzan enfermeda- des con un gran impacto en nuestra sociedad, como es el cáncer. Estos atributos sitúan a las terapias basadas en oligonucleótidos en el punto de mira para el desarro- llo de la medicina del futuro, siendo necesario integrar en este tipo de estrategias la utilización de sistemas de liberación para potenciar la eficacia y especificidad de estas estrategias ◉ 69 FARMABIOTEC INVIERNO 2022 biomarcadores

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