Revista Farmabiotec - Número 18

#18 farmaBIOTEC 57 1. Refuerzo de la vigilancia global El riesgo de aparición de enfermedades emergentes, y por tanto el riesgo de pandemias, ha aumentado signifi - cativamente debido a factores como la deforestación, el cambio climático y la movilidad global. La destrucción de hábitats naturales fuerza a especies a entrar en contacto con poblaciones humanas, facilitando la transmisión de patógenos zoonóticos. Al mismo tiempo, el cambio climá- tico expande las áreas de reproducción de vectores, como los mosquitos, incrementando la incidencia de enfermeda- des como el dengue, Zika y chikungunya en regiones donde antes no eran endémicas. Para mitigar estos riesgos, organizaciones como la WHO (Organización Mundial de la Salud), el ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control) y el CDC (Centers for Disease Control and Prevention) de EE.UU . supervisan la evolución de brotes en tiempo real. Iniciativas como GeoSentinel, una red de vigilancia internacional, ras- trean la propagación de enfermedades infecciosas en via- jeros, permitiendo una respuesta rápida y coordinada. Sin un esfuerzo global sostenido en vigilancia y prevención, el mundo seguirá siendo vulnerable a nuevas pandemias. La salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2026, podría generar una serie de riesgos significativos en caso de una nueva pandemia, afectando tanto la respuesta global como la capacidad de coordina- ción y asistencia internacional. 2. Capacidad de producción y distribución rápida de EPIs (Equipo de Protección Individual.), tratamientos y vacunas Es esencial establecer cadenas de producción nacio- nal y europeas, tanto de EPIs como de instrumental, tra- tamientos y vacunas, para evitar la dependencia de unos pocos países fabricantes (Ejemplo: China). Este fue uno de los motivos por los que la Comisión Europea aprobó los Fondos de Recuperación y Resiliencia del Next Generation EU, un instrumento financiero creado para ayudar a los paí - ses a recuperarse de la crisis económica y fortalecer su resiliencia ante futuros desafíos. Dentro del ámbito de estos fondos, en España, el Consejo de Ministros aprobó el 30 de noviembre de 2021 el PERTE para la Salud de Vanguardia, una de cuyas líneas estraté- gicas era impulsar y fortalecer la industria del sector farma- céutico y del sector de productos sanitarios, para aumen- tar de esta manera la autonomía europea y evitar depender de terceros en un material indispensable, que sufrió un alza inusitada en los mercados por la alta demanda y la redu- cida oferta. 3. Financiación sostenida para la investigación en enfermedades emergentes Se requiere un compromiso global para mantener inver- siones en investigación, incluso cuando no haya crisis inmediatas. La velocidad con la que se desarrollaron las vacunas contra la COVID-19 no tuvo precedentes. Esto fue posible gracias a décadas de investigación en plataformas de vacunas como ARNm , pero también debido a una inver- sión masiva por parte de gobiernos y empresas farmacéu- ticas. La creación de fondos de respuesta rápida y el apoyo continuo a la ciencia son clave para desarrollar soluciones más eficaces ante futuros patógenos. Como ya hemos comentado, en el primer punto de este artículo, la amenaza de continuos brotes epidémicos supone un auténtico reto. Además de la vigilancia y coordinación global para conte- ner estos brotes, se necesita avanzar en la investigación de nuevos métodos de diagnóstico, tratamientos y vacunas, que nos permitan contar con los instrumentos para su con- trol y erradicación. No olvidemos que España, en 2023, destinó el 1,49% de su Producto Interior Bruto (PIB) a actividades de Investigación y Desarrollo (I+D) , por debajo de la media de la Unión Europea (UE), que en 2022 fue del 2,3% del PIB , y muy por debajo del 3,46% que destina EE.UU . 4. Fortalecimiento de los Sistemas Nacionales de Salud Los hospitales y centros de salud deben mejorar su infra- estructura y prepararse para escenarios de alta demanda. Esto implica contar con reservas estratégicas de equipos de protección, mejorar la formación del personal sanita- rio y asegurar una respuesta ágil en emergencias. Dentro de este objetivo, el PERTE para la Salud de Vanguardia , comentado anteriormente, incluyó una línea estratégica prioritaria dirigida a fortalecer y desarrollar las capacidades de los centros del Sistema Nacional de Salud, así como otra Defensa biológica

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