Revista Farmabiotec Número 13
62 farmaBIOTEC #13 evaluar su impacto terapéutico. Se mide el impacto de los antimiRs en biomarcadores clave de la enfermedad, como niveles de proteínas específicas, fenotipos clínicos o even- tos moleculares asociados. Además, se utiliza ELISA y otros métodos para determinar la distribución y cantidad de los antimiRs en diferentes tejidos, evaluando su llegada a los tejidos relevantes y su perfil farmacotóxico. Por último, la optimización de la administración incluye probar diferentes dosis, tiempos y vías de administración para identificar la forma más efectiva de administrar los antimiRs. Se compara la eficacia de diferentes antimiRs, enfocándose en aquellos con mejores perfiles de biodistri- bución y durabilidad de efectos. Finalmente, se identifica el compuesto líder basado en su eficacia, seguridad y perfil farmacológico. Esto permite seleccionar un antimiR para avanzar a pruebas preclínicas requeridas por las agencias regulatorias antes de iniciar un ensayo clínico. A nivel regulatorio los antimiR, como otros oligonucleó- tidos, no tienen una guía definida por las agencias regu- latorias, como la FDA o la EMA. Generalmente se siguen las directrices del Consejo Internacional de Armonización de Requisitos Técnicos para Productos Farmacéuticos de Uso Humano (ICH), en concreto el ICH M3(R2) e ICH S6 (R1). La primera está enfocada a pequeñas moléculas (o moléculas de síntesis química) mientras que la segunda es para moléculas biológicas. Los antimiRs son molécu- las de síntesis química pero su mecanismo de acción es similar al de un biológico y de ahí radica la complejidad en el desarrollo preclínico regulatorio. Como particularidades especiales cabe destacar la selección de especies relevan- tes para los estudios preclínicos, porque el mecanismo de acción debe estar conservado en la especie de destino (el ser humano) y en las especies animales donde se testará. Otro rasgo importante es el estudio de efectos “off-target”, que aunque no esté indicado en las guías, las agencias regulatorias lo requerirán para evaluar y confirmar que no va a existir un efecto no deseado debido a la interacción del antimiR con una diana distinta a la principal. El paquete regulatorio se completa con estudios de farmacocinética y estudios in vitro e in vivo de toxicidad donde se evaluará tanto la toxicidad en el organismo tras la administración como el efecto del antimiR a nivel cardiovascular, respira- torio y nervioso. Estos estudios permiten establecer dosis seguras para el ensayo clínico en humanos. El gran interés de la industria farmacéutica en la inves- tigación y desarrollo de nuevas terapias basadas en oli- gonucleótidos también tiene su reflejo en el campo de la propiedad industrial. En los últimos años se ha visto un incremento exponencial del número de solicitudes de patentes publicadas relacionadas con oligonucleótidos, como puede verse en la base de datos Espacenet (world- wide.espacenet.com ). Así pues, de manera general es posible proteger las invenciones relacionadas con oligonucleótidos terapéuti- cos, y dentro de ellos los antimiR, cumpliendo los clásicos criterios de patentabilidad (novedad, actividad inventiva y suficiencia en la descripción). Esto incluye haber demos- trado el efecto terapéutico del antimiR en modelos in vivo o in vitro . Sin embargo, hay determinados matices que, aunque se introducen a nivel de los antimiR pueden extra- polarse a cualquier oligonucleótido. En primer lugar, el alcance de la protección puede ser a nivel del antimiR por sí mismo, como un producto, o por su uso terapéutico. La estrategia dependerá de si existe un miRNA diana cono- cido para la enfermedad sobre la que se está investigando o desarrollando dicho antimiR. Generalmente, si no se conoce previamente el miRNA diana de la enfermedad, se puede reivindicar el uso tera- péutico del antimiR. En casos donde el miRNA diana ya es conocido, la protección se limita a la secuencia específica del antimiR y sus modificaciones químicas, ya que diseñar un antimiR basado en complementariedad de secuencia es relativamente simple. Además, en países como EE.UU. y Australia, es necesa- rio incluir modificaciones químicas para señalar el carác- ter sintético del antimiR, lo cual es fundamental para su patentabilidad. Las oficinas de patentes, especialmente la europea, son cada vez más estrictas en estos aspectos. OLIGOFASTX. Plataforma integral para el desarrollo sostenible de terapias basadas en Oligonucleótidos OLIGOFASTX es un consorcio multidisciplinar liderado por Sylentis (Grupo PharmaMar) y en el que participan ade- más de Arthex Biotech, otras cuatro empresas españolas, Nanovex Biotechnologies (Grupo Industrial Química del Nalón), AptaTargets, Nostrum Biodiscovery y 53Biologics. OLIGOFASTX aúna recursos y esfuerzos para crear una plataforma que facilite y contribuya a la generación en España de un tejido industrial biofarmacéutico especiali- zado en el desarrollo de terapias basadas en oligonucleó- tidos y que tiene el RNA como hilo conductor, contribu- yendo al desarrollo acelerado de este tipo de terapias. OLIGOFASTX está financiado por el Centro de Desarrollo Técnico Industrial (CDTI) a través del programa Misiones Ciencia e Innovación, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – Fondos Next Generation EU. Biofármacos
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