Revista Farmabiotec Número 11
#11 farmaBIOTEC 49 VIRUS DE EPSTEIN-BARR Sin duda, uno de los principales factores ambientales que se han relacionado con el desarrollo de la esclero- sis múltiple han sido los virus y, en concreto, el virus del Epstein Barr (EBV, por sus siglas en inglés). La infección por EBV es una de las más comunes en humanos, siendo el virus causante de la mononucleosis infecciosa. Se trata de un virus que establece latencia de por vida en los lin- focitos B y en las células epiteliales. La participación de este virus en la esclerosis múltiple se plantea a través de diferentes mecanismos: mimetismo molecular (reacción inmunitaria cruzada entre estructuras del virus y del hués- ped), déficit genético de la capacidad de eliminación del virus (dando lugar a una infección persistente en el SNC) o la infección y sobreestimulación de linfocitos B autorreac- tivos (que atacarían de manera exacerbada las estructu - ras del huésped), entre otros. En 2022, un artículo publicado en Science por uno de los principales grupos de investigación en esclerosis múltiple a nivel mundial evidenció que el principal factor desencadenante de la esclerosis múltiple es la infección por EBV. En una cohorte de 10 millones de individuos, 955 de ellos diagnosticados con esclerosis múltiple, la infec- ción por EBV incrementó 32 veces el riesgo de padecer la enfermedad. Esta publicación marcó un hito, encumbrando al EBV como la principal causa de aparición de la esclerosis múltiple. La participación del EBV en la esclerosis múltiple no es de extrañar, pues incluso tratamientos no dirigidos contra el virus logran un efecto sobre su expresión. Por ejemplo, la teriflunomida (un fármaco oral que inhibe la prolifera - ción de linfocitos B y T autorreactivos) logra reducir los niveles de infección por EBV, siendo más efectiva cuanto más altos son estos niveles. En la búsqueda de nuevas terapias para la esclerosis múltiple, el tratamiento y/o la prevención de la infección por EBV se plantea como una estrategia prometedora. En este sentido destaca la inmunoterapia con linfocitos T autólogos dirigidos contra linfocitos B infectados por EBV. Los linfocitos T citotóxicos son extraídos del propio paciente mediante técnicas de aféresis. Posteriormente, estos linfocitos se estimulan in vitro o son modifica - dos genéticamente con el objetivo de que reconozcan epítopos expresados en los linfocitos B infectados por EBV. Finalmente, los linfocitos son reintroducidos en el paciente mediante transfusión, pudiendo entonces ejercer su efecto citotóxico sobre los linfocitos B infectados por el virus. Ensayos clínicos realizados con terapias de linfo- citos T autólogos han arrojado resultados prometedores, logrando mejorar los síntomas de la esclerosis múltiple e incluso reduciendo la progresión de la discapacidad. Además de las terapias de linfocitos T autólogos, tam- bién hay en marcha ensayos clínicos que emplean linfo- citos T obtenidos de donantes sanos (alogénicos). Una vez extraídos, los linfocitos T son estimulados y preser - vados, permitiendo la producción a gran escala y el alma- cenamiento a largo plazo, convirtiendo esta opción en un Biofármacos
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