Revista Farmabiotec Número 11

42 farmaBIOTEC #11 Si consultamos el Instituto Nacional de Salud de E.E.U.U. (NIH), un biomarcador es una 'molécula biológica que se encuentra en la sangre, otros líquidos o tejidos del cuerpo, y cuya presencia es un signo de un proceso normal o anormal, de una afección o de una enfermedad'. Así, tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) ,se podría afirmar que el término biomarcador engloba 'cual - quier cosa que pueda usarse como indicador de un estado patológico particular o de algún otro estado fisiológico de un organismo'. Según sus características se pueden clasificar en biomar - cadores de imagen o biomarcadores moleculares con tres subtipos (volátiles, como el aliento, fluidos corporales o bio - marcadores de biopsia). Los biomarcadores moleculares tienen propiedades, que permiten su medición en muestras biológicas. Los biomar- cadores también se pueden clasificar según su aplicación, como biomarcadores de diagnóstico o predictivos, biomar- cadores de estadificación, biomarcadores de pronóstico y biomarcadores de respuesta clínica. Otra categoría de bio- marcadores incluye los utilizados en la toma de decisiones en el desarrollo temprano de fármacos. Entre sus aplicaciones, se destacan: biomarcadores genómicos que analizan el ADN identificando secuencias irregulares en el genoma, particularmente importantes en el cáncer. Los biomarcadores transcriptómicos revelan la identidad molecular en una célula o población específica, útiles en el diagnóstico y pronóstico para predecir respuestas terapéu- ticas. Los biomarcadores de proteínas detectan cambios biológicos y respuestas inmunológicas. Los biomarcado- res celulares se utilizan tanto en entornos clínicos como de laboratorio y pueden discriminar entre una gran muestra de células en función de sus antígenos. La importancia de los biomarcadores reside en su sim- plicidad y, al mismo tiempo, en su complejidad. Esto es, los biomarcadores procedentes de fluidos biológicos, como el caso de la biopsia líquida, son analitos comunes que se miden en una analítica rutinaria (glucosa, hemoglobina, transaminasas…), pero según el estado fisiológico y de su salud del paciente pueden tener interpretaciones muy distintas. Por ejemplo, los niveles de hemoglobina glicosilada son útiles como biomarcador molecular predictivo para valorar la estabilidad y homeostasis del metabolismo de glucosa en pacientes diabéticos; mientras que la hemoglobina, al mismo tiempo, se puede emplear como biomarcador mole- cular diagnóstico/pronóstico en pacientes con patologías hematológicas o hemodinámicas (anemia, talasemia, défi - cit de oligoelementos…). Del mismo modo, que una reso- nancia magnética puede constituir un biomarcador de imagen pronóstico en el seguimiento de una enfermedad neurodegenerativa y, al mismo tiempo, un biomarcador de imagen diagnóstico de una patología de origen óseo. Uno de los aspectos más novedosos de los biomarcado- res es su capacidad para diferenciar un proceso biológico GRATA RERUM NOVITAS Andrea Romero López, Directora Konexio Biotech Consulting. Biomarcadores: la firma biológica para evaluar nuestra salud Los biomarcadores o marcadores biológicos presentan diferentes acepciones, según el organismo que se consulte. Según la Agencia Europea del Medicamen- to (EMA), un biomarcador es 'una medida objetiva y cuantificable de un proceso fisiológico, proceso patológico o respuesta a un tratamiento (excluyendo medicio - nes de cómo se siente o funciona un individuo)'.

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