Revista Farmabiotec Número 24
#24 farmaBIOTEC 43 (en forma de inspecciones) para tener jurisprudencia clara, consensuar criterios incluso entre Administraciones y, por fin, comenzar a generar una sensación de tranquilidad y solvencia a los beneficiarios, tanto a las empresas “inverso - ras” como a las empresas promotoras de I+D+i, que al final debe de ser el objetivo y lo que se necesita para normalizar su aplicación, de manera que sirva como impulso efectivo de la competitividad empresarial española. Esta estructura implica facturación de la empresa de I+D a la AIE (con o sin margen en función de la interpreta - ción), estimación de los costes elegibles (atendiendo a los gastos deducibles por I+D+i o a todos aquellos necesarios para el desarrollo del proyecto), de posible aplicación en entidades privadas o públicas (la mayoría de las segundas no tienen Impuesto de Sociedades como tal, y por lo tanto derecho a deducción), posible financiación pública “dupli - cada” por financiar con Tax Lease proyectos previamente subvenciones, o con diferentes opciones en el régimen o en la forma que el inversor se aplica los incentivos públi - cos, ya sea en la Península o en el atractivo escenario fiscal que representan las Islas Canarias. Consolidación como herramienta de inversión en I+D+i Cuando surge una nueva herramienta de inversión apa - recen nuevos operadores o los operadores tradicionales ven una oportunidad de negocio, lo que en escenarios no suficientemente acotados y con pocas revisiones prácti - cas por parte de Tributos puede dar lugar a interpretacio - nes y soluciones creativas. Esta es una herramienta con implicaciones fiscales, laborales y mercantiles, trámites notariales, soluciones bancarias y servicios de consultoría en incentivos a la I+D+i y certificación ENAC de proyectos. Hay muchos actores implicados, pero falta una visión inte - gral y el conocimiento experto de todo el proceso, lo que provoca que, si bien el incentivo es solo uno, las estructu - ras y formas de contarlo han sido diversas. Este cúmulo de circunstancias ha venido provocando inseguridad en muchos casos en los empresarios para su aprovechamiento, sea de una manera u otra, así como a sus asesores fiscales y directores financieros. Como todo proceso de maduración, con los años las dudas se han ido resolviendo, las malas prácticas han sido atajadas, y la rea - lidad (o más bien las inspecciones) han reducido o pulido el número de operadores existentes. Igualmente, cada vez son más las empresas españolas conocedoras y beneficiaras de esta herramienta, y cuando la experiencia ha sido positiva (la mayoría de los casos), prácticamente todas repiten (sólo hay que sacar el tema en un evento del Sector), ya sea como inversoras o empre - sas de I+D, una vez se elimina esa barrera del miedo a lo desconocido, un miedo entendible cuando Hacienda forma parte de la película. Como decía al principio de este artículo, después de una década de luces e inspecciones, por fin podemos empezar a hablar del Tax Lease como una herramienta efectiva y muy interesante para impulsar empresas del sector Farma- Biotech, especialmente aquellas en crecimiento, sirviendo igualmente en algunos casos de vínculo entre grandes cor - poraciones y sus iniciativas de Innovación Abierta, dotán - doles de la posibilidad de financiar con un retorno a corto plazo tecnologías que puedan serles interesantes en su cadena de valor. Por todas estas razones, debemos proteger este incen - tivo entre todos los actores implicados, haciendo un buen uso y poniendo el foco en los verdaderos destinatarios de esta herramienta: las empresas intensivas en I+D+i. Desde la Administración Pública dando solvencia, jurisdicción y divulgación del incentivo; desde los estructuradores pen - sando en esta herramienta como en una línea de trabajo a largo plazo y no una operación como “pelotazos corto plazistas”; desde los inversores facilitando la financiación lo antes posible durante el propio ejercicio de desarrollo del proyecto; y desde las propias empresas de I+D+i evitando inflar los presupuestos y siendo realistas en su ejecución. El Tax Lease , como pasó en buques y cine, ha venido para quedarse, y tras estos años de aprendizaje para todas las partes, representa sin duda una gran oportunidad para impulsar definitivamente la I+D+i y especialmente el Sector Farma-Biotech en España, acercando la financiación pri - vada a los proyectos de I+D+i y startups (cuenta pendiente a la que responden cada día más corporates y fondos de inversión), y sobre todo, como gran argumento para atraer capital y proyectos empresariales al panorama nacional. Financiación
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