Revista Farmabiotec Número 5

62 farmaBIOTEC #5 Cómo una estrategia integrada de desarrollo de productos puede impulsar la velocidad y la innovación en la biofarmacéutica Las empresas biofarmacéuticas están comprendiendo el papel clave que puede desempeñar una estrategia integrada de desarrollo de productos en el proceso de desarrollo de fármacos. Una reciente encuesta del sector reveló una creciente aceptación de este enfoque multidisciplinar para mejorar la eficiencia y reducir costes y plazos, aunque los obstáculos para una aplicación satisfactoria eran similares en todos los casos. MARK A. LANE, Vice President and Development Consulting and Scientific Affairs at Pharmalex. No hay que subestimar el ahorro que puede suponer para las empresas biofarmacéuticas una estrategia sólida de desarrollo integrado de productos (DIP), pero el reto más importante para su éxito exige un cambio drástico de cultura. Según un análisis del sector, la DPI, unida a la investigación y el desarrollo, puede reducir en 500 días el ciclo de desarrollo de un fármaco y en un 25% los beneficios. Se trata de un mensaje que cada vez escuchan más empresas farmacéuticas y biotecnológicas estadounidenses, según una encuesta reciente realizada a 107 altos directivos. Encargada por Pharmalex y realizada por Censuswide, la encuesta reveló que casi la mitad de los encuestados ya habían implantado un programa de DIP o estaban llevando a cabo un programa piloto. Otro tercio tenía previsto hacerlo en los próxi- mos 12 meses. Los encuestados trabajan en diversos campos, como bioes- tadística, clínica, asuntos reguladores, seguridad del paciente, acceso al mercado, asuntos médicos y CMC (química, fabricación y controles). De las organizaciones que ya han puesto enmarcha estrategias de DIP o están llevando a cabo proyectos piloto, casi todas (98%) creen que este enfoque multidisciplinar, que rompe los compar- timentos estancos y reúne a las principales partes interesadas desde la concepción de un medicamento, fomenta la innovación en la investigación y el desarrollo y permite una mejor alineación en la estrategia interna. Del mismo modo, la gran mayoría (96%) cree que la DIP es importante para alcanzar hitos clave e identifi- car dónde pueden comercializarse antes las terapias (94%). La cultura frena la estrategia Sin embargo, aunque no cabe duda de que se reconocen cla- ramente las ventajas de establecer una estrategia de DIP, los líde- res del sector también señalan importantes obstáculos para su integración con éxito. El más importante -independientemente del tipo, etapa o tamaño de la organización- es la cultura. Casi el 40% afirma que este cambio transformacional sería difícil de lograr dentro de la cultura existente en la empresa. La DIP exige que se rompa la compartimentación tradicional que ha impregnado el sector y que los equipos trabajen en cola- boración para que una empresa tenga la flexibilidad de responder rápida y adecuadamente a los retos en todas las fases del desa- rrollo de un medicamento. Sin un cambio de cultura, las empresas permanecen estanca- das en compartimentos estancos que limitan la capacidad de giro y obstaculizan las oportunidades de ahorrar enormes cantidades de tiempo y dinero. Dado que el coste de comercialización de un medicamento se ha duplicado en una década** -hasta casi 2.600 millones de dólares- y que el proceso tarda más de 10 años en fructificar, los INNOVACIÓN Consultoría

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