Revista Farmabiotec 22
#22 farmaBIOTEC 67 tratamientos después de los ensayos y diversificar las fuentes de financiamiento para reducir la dependencia de patrocinadores internacionales. En un escenario global donde el cáncer de mama, el gástrico o las enfermedades crónicas siguen siendo una amenaza para millones de personas, Chile tiene la opor - tunidad de seguir fortaleciendo su posición como un polo de innovación y colaboración científica. La investigación clínica no solo ofrece terapias del futuro a pacientes que las necesitan hoy, sino que también contribuye a construir un sistema de salud más robusto, resiliente y equitativo. En definitiva, cada ensayo clínico realizado en Chile no es solo un paso en la generación de evidencia científica, sino una puerta que se abre para transformar la vida de pacientes y familias. El reto ahora es sostener este creci- miento con políticas públicas, alianzas internacionales y el compromiso de todos los actores del ecosistema. Así, la medicina del mañana podrá escribirse también desde este rincón del Cono Sur. Ensayos clínicos En el marco del crecimiento sostenido de los ensayos clínicos en Chile, conversamos con Julio San Martín, gerente general de Centro de Estudios Clínicos SAGA, para conocer su visión sobre el presente y futuro de esta área. Desde el rol que cumplen los estudios clínicos en el acceso a tratamientos innovadores, hasta los desafíos regulatorios y de articulación con el sistema público. ¿Cómo describirías la evolución de los ensayos clínicos en Chile en los últimos años? En la última década Chile se ha posicionado como un polo atractivo para la investigación biomédica en Latinoamérica. Pasamos de una participación incipiente a contar con más de 80 estudios clínicos en distintas áreas, que van desde la oncología hasta enfermedades cardiovas- culares, neurológicas y autoinmunes. Tenemos investiga- dores altamente capacitados, centros serios y un marco regulatorio que, aunque más estricto desde 2015, ha ele- vado los estándares éticos y de calidad. ¿Qué oportunidades ve hacia el futuro de la investiga - ción clínica en Chile? Chile tiene la posibilidad de consolidarse como un refe- rente regional, pero eso exige diversificar más allá de la oncología. Queremos abrirnos a nuevas áreas como la neu- rorehabilitación, que puede generar alianzas con hospitales y ministerios. También es fundamental instalar el tema de los estudios clínicos en la agenda pública: que se entienda que no son experimentos lejanos, sino oportunidades reales y seguras para acceder a terapias innovadoras. Ese debe ser nuestro mensaje central, claro y humano: los estu- dios clínicos son la mejor alternativa que existe hoy para muchos pacientes. ¿Por qué es importante que los pacientes en Chile ten - gan acceso a ensayos clínicos? Porque muchas veces son la única o la mejor alterna- tiva que tienen frente a enfermedades de alta complejidad. Un ensayo clínico abre la posibilidad de acceder a terapias innovadoras, como la inmunoterapia o la medicina de pre- cisión, mucho antes de que lleguen al mercado. Además, participar en estas investigaciones no solo beneficia al paciente y a su familia, sino que contribuye a generar cono- cimiento que impacta en políticas de salud y en el diseño de nuevas estrategias terapéuticas. ¿Qué se necesita para que Chile siga avanzando en materia de investigación clínica? Lo esencial es alinear la investigación con las necesida - des reales de salud del país. Tenemos que lograr que los ensayos clínicos respondan a la carga de enfermedad local y que los resultados se traduzcan en beneficios sostenibles. También es clave diversificar las fuentes de financiamiento para no depender tanto de patrocinadores internacionales, y garantizar la continuidad de acceso a los tratamientos después de finalizados los estudios. En definitiva, se trata de fortalecer un ecosistema que combine rigor científico, políticas públicas claras y colaboración internacional.
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