Revista Farmabiotec Número 21

18 farmaBIOTEC #21 ASEBIO te cuenta clave. Jordi Arnalte Olloquequi , Public Affairs, Science & Sustainability en Bayer CropScience, explica cómo la compañía está impulsando innovaciones que refuerzan este enfoque. Un ejemplo claro es el lanzamiento de semillas oleaginosas como CoverCress™ o Camelina , que no solo contribuyen a mejorar la salud del suelo al incrementar la materia orgánica, sino que también actúan como c ultivo de cobertura con potencial para almace- nar carbono. “Este tipo de semillas, además de mejorar el suelo, son cosechables como biocombustible, aportando así un doble beneficio ambiental y económico”, apunta Arnalte. En un contexto marcado por sequías, plagas y suelos degradados, Bayer trabaja en dos frentes: por un lado, la implementación de prácticas regenerativas para recupe- rar la fertilidad de la tierra, y por otro, la investigación en semillas híbridas más resilientes a condiciones extre- mas, como la salinidad del agua. La compañía socia de AseBio también defiende el papel de las Nuevas Técnicas Genómicas (NGT) como herramienta fundamental para avanzar en una agricul- tura más productiva y sostenible. Sin embargo, el marco regulatorio europeo es todavía una barrera. “El actual marco de la UE no está adaptado al progreso científico e impide la innovación para el sector agroalimentario. Es urgente alinearnos con países que ya cuentan con nor- mativas basadas en la ciencia y que diferencian clara- mente entre los OMG y las plantas editadas mediante NGT”, afirma. Los beneficios de las prácticas regenerativas ya son visibles en campo. Arnalte comparte casos en cítricos donde la introducción de cubiertas vegetales ha favore- cido el control natural de plagas gracias a la presencia de enemigos naturales, además de mejorar la retención de agua y aumentar la materia orgánica del suelo. La economía circular también forma parte de este enfoque. Un ejemplo es el proyecto desarrollado junto a Novamont , que ha permitido probar en los centros de Bayer en Almería las primeras rafias y clips orgánicos para guiar el crecimiento de los cultivos. Estos materiales se biodegradan junto con los restos vegetales, eliminando microplásticos en el compost final. La digitalización es otra de las palancas de cambio. Herramientas como Field View™ , que permiten monito- rizar parcelas vía satélite para optimizar siembra y abo- nado, o aplicaciones específicas para diseñar cubiertas vegetales, son ya una realidad que facilita la medición y maximización del impacto regenerativo. No obstante, todavía existen retos. La inversión inicial en maquinaria específica y la curva de aprendizaje son dos de las principales barreras para la adopción gene- ralizada de estas prácticas. Para superarlas, Bayer colabora con asociaciones agra- rias con el fin de difundir técnicas adaptadas a explota- ciones de cualquier tamaño, asegurando que también las pequeñas y medianas fincas puedan beneficiarse de la innovación. En cuanto al futuro, la compañía confía en que l a regu- lación europea permita incorporar las NGT en el diseño de semillas, una medida que “tendrá un claro efecto posi- tivo en los cultivos, pues serán más resilientes y requeri- rán menos insumos”.

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