Revista Farmabiotec - Número 19

#19 farmaBIOTEC 37 BIOGA comunica cualificados para desarrollar esta iniciativa. Y recuerda que en Bioga “hay empresas y proyectos que trabajan en estas áreas” y que “podrán trabajar con esta nueva herramienta”. 400 aplicaciones de bioinformática Luis Orosa, apunta que una de las principales apuestas del Centro de Supercomputación de Galicia es la bioin- formática. “Tenemos instaladas más de 400 aplicaciones en esta área; y otras 100 vinculadas a la química y mate- riales” , señala el máximo ejecutivo del Cesga, quien estima que “el sector de las ciencias de la vida consume en torno al 30% de la capacidad de computación del Cesga”. “Nuestro compromiso con el ecosistema biotech es firme”, apunta el director del Centro de Supercomputación de Galicia”. La computación de altas prestaciones (HPC) es ya una herramienta indispensable para el sector biotecnológico de Galicia. “Es un motor fundamental para que nuestras empresas puedan seguir innovando y desarrollando nue - vos proyectos”, afirma el presidente de Bioga. Pero ¿en qué ejemplos prácticos puede ayudar la supercomputación o la tecnología cuántica al ecosistema biotech? El Cesga habla, por ejemplo, del Cribado Virtual de Alto Rendimiento (HTVS), del Modelado y SimulaciónMolecular Avanzados, del Diseño de Fármacos Basado en la Estructura, del Análisis de Datos a Gran Escala para Genómica y Medicina Personalizada y de la Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático. Acelerar procesos Lois Orosa,destaca que la computación de altas prestacio - nes puede ayudar al ecosistema biotecnológico de Galicia “a acelerar drásticamente el proceso de descubrimiento de fármacos; a reducir los costes del proceso investigador; a explorar nuevos espacios; a obtener información precisa sobre interacciones moleculares; a predecir nuevas propie- dades de los compuestos en etapas tempranas o a facilitar el diseño racional de compuestos y fármacos con mayor eficacia y seguridad”. Son solo unos cuantos ejemplos. El presidente de Bioga reitera que existe “un enorme potencial”. A su juicio, “la colaboración entre el sector bio - tecnológico y la supercomputación es estratégica en una sociedad que apueste por el conocimiento; y en los próxi - mos años seguirá creciendo”. José Manuel López Vilariño recuerda que “las nuevas herramientas y las grandes bases de datos ya están a disposición y al alcance de investigado - res y de sectores para los que hace pocos años era imposi - ble acceder”. “Identificamos gran potencial en los ámbitos de trabajo que requieran conocer el comportamiento de moléculas individuales en entornos biológicos; por lo que el futuro de la alimentación y la cosmética funcional también pasa por ahí”, apunta el presidente del Clúster Tecnológico Empresarial das Ciencias da Vida, un sector que factura al año más de 1.600 millones de euros y genera casi 5.000 empleos directos.

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