Revista Farmabiotec - Número 18

28 farmaBIOTEC #18 ASEBIO te cuenta como una solución crucial. Hablamos de una iniciativa focalizada en la investigación y desarrollo de sistemas de propulsión espacial con combustibles sostenibles , basados en fabricación aditiva con aleaciones avanzadas para vehículos de retorno orbital con el objetivo de habili- tar la investigación biotecnológica en microgravedad. Con el objetivo de avanzar en esta investigación, se ha presentado el referido proyecto en fase II al Programa de Apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras 2024 (AEI) del Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España, a través de un consorcio formado por cinco socios que se complementan entre ellos para lograr los propósitos fijados. En este sentido, el Clúster MAV ha sido la AEI solicitante del citado consorcio formado por Pangea Aerospace, desarrolladores de sistemas de propulsión avanzados para la industria aeroespacial; Aenium , especializados en investigación e industrializa- ción de componentes mediante tecnología de fabricación aditiva laser e ingeniería de materiales, Orbital Paradigm, que desarrolla y opera cápsulas reutilizables para retorno de órbita a Tierra, y AseBio , la asociación española de bioempresas, como AEI participante. El proyecto PES 3D II no solo busca minimizar el impacto ambiental de los lanzamientos, sino que también abre la puerta a una exploración espacial más accesible y responsable con el medioambiente. La segunda fase del proyecto PES 3D tiene como misión la investigación industrial para dotar al ecosis- tema aeroespacial de un portfolio de futuribles solucio- nes verdes a través de la fabricación aditiva metálica en combinación con materiales avanzados, accesibles y con flexibilidad para múltiples tipos de misión. Un pro - yecto que consigue crear toda una cadena de valor de empresas y clústers de ámbitos tan alejados como los materiales avanzados y la biotecnología. El proyecto abarca la investigación en materiales y téc- nicas de fabricación digitales y avanzadas que mediante diseños y gemelos digitales permitan simular fabrica- ción, condiciones, operaciones, rendimiento con el fin de pasar de un primer estadio de prueba de laboratorio en las que se contrasten los modelos con la realidad y permi- tan sentar las bases de un futuro escalado a un prototipo, madurando así la tecnología. Tal y como se ha expuesto a lo largo de estas líneas, la microgravedad se revela como un laboratorio natu- ral insustituible, capaz de catalizar descubrimientos que mejoren la vida en la Tierra, mientras que la innova- ción en propulsión verde garantiza que podamos seguir explorando el cosmos de manera consciente y sosteni- ble. Un equilibrio necesario para asegurar que el futuro de la biotecnología espacial sea tan prometedor como responsable.

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