Revista Farmabiotec Número 12
88 farmaBIOTEC #12 * Los animalarios y las salas de procedimiento y necrop - sias, donde se trabaja “in vivo”, deben tener un nivel de fil - tración similar al de un NCB4. Los filtros deben situarse lo más cerca posible del área de contención y evitar largos recorridos con aire contami - nados fuera del área de contención. En laboratorios NCB4 se coloca un módulo para cada elemento de difusión. El módulo debe ser totalmente estanco y poder albergar un filtro descontaminable y testeable. Control de presión Este es un aspecto muy importante y complejo en los laboratorios de bioseguridad y con estrategias distintas en función del nivel de bioseguridad. Mientras el control de pre- sión en un NCB3 se establece con una diferencia de caudal constante para mantener cierto diferencial de presión, en el nivel NCB4 se requiere un regulador de caudal adicional dedicado al ajuste de las variaciones de presión producidas por los trajes de aire presurizado. El alto grado de estanqueidad que se consigue con los sistemas de sellado de cada penetración al área de conten- ción, ya sea un cable, un tubo o un difusor de aire es uno de los factores que más afectan a la sensibilidad del control de presión y, por este motivo, velocidad y precisión de sensores y reguladores de caudal de aire son aspectos clave para la estabilidad de la presión interna. Para conseguir esta estabi- lidad, resulta interesante tener la presión referida al exterior y no a espacios colindantes. Distribución del aire Existen diferentes maneras de distribuir el aire en el inte - rior de un espacio del laboratorio y la cantidad de elementos de difusión y su ubicación debe asegurar la menor edad del aire, la mayor uniformidad de temperaturas posible y unas velocidades uniformes y reducidas que eviten turbulencias en cabinas de bioseguridad y pongan en peligro la primera barrera de contención. Es recomendable llevar a cabo una simulación fluidodi - námica computacional para analizar la distribución del aire en el interior de los espacios y también estudiar su proceso de descontaminación. Cada punto de entrada de aire debe ir embebido al forjado y en la parte superior incorporar una compuerta hermética con tiempo de cierre menor a 3 segundos. Descontaminación Existen diferentes productos y metodologías para la des - contaminación de un espacio, siendo el VHP seco uno de los más frecuentes. Por este motivo, es un tema que debería tratarse en fase de diseño para poder integrarla en la medida de lo posible en el sistema de climatización. Poder controlar caudales de aire, temperaturas y hume - dad a la vez en el proceso anterior, durante y posterior de la descontaminación puede reducir tiempos de los ciclos y augmentar su eficacia. Efluentes El sistema para evacuar las aguas residuales hasta el sis- tema de tratamiento de efluentes es una de las barreras de contención del laboratorio más delicadas. A menudo, la red de saneamiento del laboratorio transcurre por zonas fuera del área de contención y, por consiguiente, debe tener una camisa descontaminable y con detectores de humedad que pudiera recoger cualquier fuga de la propia tubería por tramos. La ventilación del saneamiento debería incluir fil - tros de 0,2µm hidrofóbicos fabricados con polímero de Politetrafluoroetileno (PTFE), por ejemplo, para asegurar la contención. Agua potable Los laboratorios de bioseguridad requieren una cantidad de agua fría y caliente moderada, principalmente en fregade - ros y en mangueras para lavar corrales o jaulas. El principal consumo se prevé en las duchas higiénicas en el caso del NCB3 y en las químicas en el caso del NCB4. En este último caso, el proceso de descontaminación se compone de una etapa a través de una solución química (por ejemplo, ácido peracético) y su posterior aclarado. Para ello se utilizan boquillas difusoras distribuidas en paredes y techos. Es importante incluir sistemas antirreflujo en cada penetración al laboratorio. Conclusiones El diseño de laboratorios NCB3 / NCB4 es un proceso minucioso de alta complejidad que precisa analizar todos los posibles fallos de la instalación y definir las estrategias para subsanar los problemas de forma automática sin poner en riesgo la contención del espacio. Esto dificulta aún más el desarrollo del proyecto, ya que los elementos se deben seleccionar para su funcionamiento normal y para su funcio - namiento en caso de fallo. El proceso de diseño de los laboratorios está en continua evolución y resulta cada vez más sofisticado, lo que permite mejorar las prestaciones de esta tipología de instalaciones de alto riesgo. Ingenierías e instalaciones
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