Farmabiotec número 27
24 farmaBIOTEC #27 ASEBIO te cuenta Las biorregiones reivindican en su papel para impulsar la competitividad de la biotecnología europea La competitividad de la biotecnología europea no depende únicamente de generar ciencia e innovación, sino también de la capacidad de conectar y aprovechar las fortalezas de los distintos ecosistemas que las hacen posibles. En este escenario, los clústeres y las biorregiones desempeñan un papel cada vez más estratégico, conectando empresas, centros de investigación, universidades, hospitales, inversores y administraciones para transformar las capacidades científicas y tecnológicas de los territorios en innovación, crecimiento empresarial y nuevas cadenas de valor. La propia Biotech Act sitúa esta colaboración entre ecosistemas en el centro del debate europeo, plan- teando el impulso de redes de clústeres biotecnológicos como herramienta para generar sinergias, compartir capacidades y reforzar la competitividad del sector. Un debate que BIOSPAIN 2026 ha trasladado a sus protago - nistas en la sesión “The Role of Regional Ecosystems in Driving the Biotech Sector”. En el encuentro han participado Idoia Muñoz , direc- tora del Basque Health Cluster; Robert Fabregat , direc- tor general de Biocat; Jesús Agüero , director de Bioval; Zara Pons , directora general de BIOIB; y Daniel Álvarez , International Development Manager de Bioga. La sesión ha estado moderada por Carlota Gómez , vicepresidenta tercera de AseBio y Corporate Affairs and Sustainability Executive Director de HIPRA. Ecosistemas diferentes, fortalezas complementarias El debate ha puesto de manifiesto que las biorregiones españolas han desarrollado ecosistemas con caracterís - ticas, capacidades y grados de especialización diferen- tes, una diversidad que abre oportunidades para avanzar hacia una mayor complementariedad entre territorios. España cuenta con capacidad industrial, pero el reto está en escalar Como punto de partida para el debate, AseBio ha pre - sentado las principales conclusiones de un estudio sobre las capacidades industriales de sus socios, que será publicado próximamente y que permite dimensionar la capacidad productiva existente y algunos de los principa - les retos para su crecimiento. Los resultados identifican 56 organizaciones con un total de 67 plantas industriales. El 75% dispone de capacidad a escala industrial y el 25% de capacidad semiindustrial. Además, las Contract Development and Manufacturing Organization (CDMO) desempeñan un papel destacado en este ecosistema: cerca de la mitad de las organizaciones identificadas, un 46%, presta este tipo de servicios. Por ámbitos de actividad, el 70% opera en salud, inclu - yendo 23 plantas de fabricación de productos biológicos, mientras que otro 22% desarrolla su actividad en biotec - nología industrial, en ámbitos como los bioprocesos o la valorización de residuos. El impacto de estas capacidades supera los 7.000 millones de euros, equivalentes al 0,44% del PIB nacional, y alcanza los 95.000 empleos. El estudio incorpora además un indicador para ana - lizar la escalabilidad de las organizaciones a partir de tres dimensiones: costes en relación con los ingresos, capacidad para incrementar las ventas y necesidades de capital. Los resultados muestran que más de la mitad presenta indicadores favorables de escalabilidad y que son preci- samente las compañías de menor tamaño las que mues- tran un mayor grado de escalabilidad. Estos datos han servido como punto de partida para plantear una de las cuestiones centrales del debate: qué necesita Europa para transformar estas capa- cidades en mayor inversión, escalado y producción industrial.
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