Revista Farmabiotec Número 25

54 farmaBIOTEC #25 Retos actuales y perspectivas futuras Si la solidez regulatoria y la comunicación eficaz del riesgo constituyen los pilares sobre los que se sostiene la farmaco- vigilancia actual, los retos que se perfilan en el horizonte exi - gen ir todavía más lejos. El volumen de datos de seguridad disponibles (procedentes de notificación espontánea, regis - tros electrónicos de salud, estudios observacionales y fuen- tes digitales) ha crecido de forma exponencial, superando la capacidad de los sistemas tradicionales de análisis. En este contexto, la inteligencia artificial y la automatización han dejado de ser una promesa para convertirse en aliados rea - les: su incorporación permite no solo gestionar ese volumen, sino extraer señales relevantes con la agilidad que la vigilancia activa requiere y desplazar el foco desde un modelo reactivo hacia uno genuinamente predictivo. Este imperativo de adaptación se extiende también al ámbito de las plataformas de vacunas. La irrupción de las vacunas basadas en ARN mensajero (cuya aplicación a gran escala durante la pandemia de COVID-19 supuso un precendente) ha demostrado que los marcos de monitorización deben evolu- cionar al mismo ritmo que la ciencia que pretenden supervisar. Adaptar las estrategias de vigilancia y reforzar la generación de evidencia post-autorización debe ser una exigencia inhe - rente al ciclo de vida de cualquier vacuna de nueva genera- ción. A estos desafíos técnicos y científicos se añade uno de naturaleza diferente, pero de impacto igualmente significativo: la desinformación. La difusión acelerada de información des- contextualizada sobre la seguridad de las vacunas representa hoy una amenaza tan real como cualquier señal adversa, y obliga a incorporar la comunicación estratégica como parte integral de la función de farmacovigilancia. Conclusiones Lo que atraviesa transversalmente toda la farmacovigilancia de vacunas es una misma convicción: que la seguridad de las vacunas no puede garantizarse desde la pasividad. Requiere sistemas robustos de notificación y análisis, organismos reguladores con capacidad real de intervención, profesionales formados en la evaluación rigurosa de señales y una comu - nicación transparente que traduzca la evidencia científica en confianza pública. Porque en el ámbito de las vacunas, la per - cepción de la seguridad es, en sí misma, un determinante de la salud colectiva. En un entorno marcado por la aceleración tecnológica, la aparición de nuevas plataformas y la presión creciente de la desinformación, el fortalecimiento de la farmacovigilancia debe ser una responsabilidad compartida. La colaboración internacional y la armonización regulatoria seguirán siendo los instrumentos clave para afrontar los retos futuros, pero su eficacia dependerá, en última instancia, de la voluntad colec - tiva de situar la seguridad del paciente en el centro de toda decisión. Ese es, y debe seguir siendo, el principio que orienta la farmacovigilancia de vacunas. Vacunas

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