La Comisión Europea ha presentado una propuesta para la futura Ley de Biotecnología, integrada en un paquete de medidas que incluye la revisión de reglamentos de productos sanitarios y un Plan de Salud Cardiovascular. La norma tiene como objetivos principales reducir la brecha de competitividad frente a Estados Unidos y China, fortalecer la biofabricación en suelo europeo y agilizar la llegada de medicamentos innovadores al mercado. Entre las medidas destacadas se encuentra la reducción de los plazos de aprobación de ensayos clínicos a 75 días, una iniciativa orientada a frenar la pérdida de cuota mundial de Europa en este ámbito.
La industria, representada por Efpia y Farmaindustria, ha recibido de forma positiva la propuesta de ampliar los certificados complementarios de protección de 12 meses a seis años, aunque advierte sobre el riesgo de excluir avances biotecnológicos si los incentivos se limitan a un subgrupo reducido de productos. Asimismo, la ley busca fomentar la autonomía estratégica mediante incentivos a la fabricación local, una medida que la industria considera necesaria siempre que se mantenga un equilibrio que no comprometa la flexibilidad ni los costes operativos.
En el ámbito financiero y de PYMES, se ha anunciado el programa piloto Capital Booster junto al Banco Europeo de Inversiones. Por su parte, España busca consolidar su posición como hub de innovación mediante el fortalecimiento de clústers y programas de investigación traslacional. La propuesta sectorial incluye también la creación de una oficina técnica para coordinar las políticas de competitividad y evaluar el impacto normativo en el desarrollo de la biotecnología sanitaria.