Las resistencias antimicrobianas (RAM) representan una de las mayores amenazas para la salud global, comprometiendo avances médicos esenciales. Según The Lancet, en 2021 estuvieron implicadas en 4,7 millones de muertes, con 35.000 fallecimientos anuales en Europa y cerca de 4.000 en España. La OMS alerta de un incremento sostenido de las infecciones resistentes —una de cada seis en 2023—, especialmente por bacterias gramnegativas multirresistentes como Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae. El impacto económico y social es igualmente profundo, subrayando la necesidad de promover un uso responsable de los antimicrobianos y mejorar el acceso a medicamentos, diagnósticos y vacunas.
En este contexto, y con motivo de la Semana Mundial de Concienciación sobre la RAM, AseBio, a través de su Grupo de Trabajo One Health, ha celebrado la jornada “Biotecnología para un futuro más seguro”, acogida en la sede de MSD en Madrid.
Diagnóstico rápido: un pilar para frenar la resistencia
El diagnóstico rápido de resistencias bacterianas emerge como una herramienta esencial para ajustar tratamientos y frenar la propagación de infecciones. Su implementación requiere la coordinación entre investigación, industria biotecnológica y sistemas de salud.
Teresa Coque, farmacéutica y doctora en Microbiología (Hospital Ramón y Cajal), destacó cómo tecnologías avanzadas como MALDI-TOF, FTIR o los sistemas de PCR múltiple y miniaturizada permiten identificar patógenos y mecanismos de resistencia en menos de dos horas.
La secuenciación rápida de ADN combinada con análisis masivo de datos y machine learning ofrece un gran potencial para avanzar hacia una medicina de precisión, aunque su despliegue sigue limitado por costes e infraestructura. Su mayor efectividad se logra integrada en los programas PROA, optimizando terapias y reduciendo resistencias.
Inmunización: prevención para reducir la presión antibiótica
La vacunación, apoyada en los avances biotecnológicos, se consolida como una estrategia fundamental para prevenir infecciones y limitar la aparición de resistencias.
Juan José Infante, CEO de Vaxdyn, subrayó que los avances recientes permiten generar inmunidad protectora en poblaciones de riesgo, aunque insistió en la importancia de que “la narrativa llegue a los profesionales sanitarios y a la población”. Recordó que la resistencia a antibióticos afecta directamente a pacientes vulnerables —como personas con enfermedad renal o diabetes— y defendió la necesidad de protegerlos mediante nuevas soluciones preventivas.
Big Data, bioinformática e IA: nuevas herramientas para la vigilancia
La combinación de bioinformática, Big Data e inteligencia artificial está revolucionando la vigilancia epidemiológica de las RAM.
Ane Goikolea (Vicomtech) explicó que la IA permite integrar datos clínicos, microbiológicos y genómicos para identificar patrones emergentes y anticipar brotes. Los sistemas de soporte a la decisión clínica, basados en paneles diagnósticos en tiempo real y guías digitalizadas, están demostrando mejorar la identificación de patógenos multirresistentes y reducir el sobretratamiento.
Sin embargo, persisten retos: la falta de interoperabilidad entre hospitales y países, y la necesidad de proteger la privacidad mediante herramientas como aprendizaje federado o privacidad diferencial. Goikolea remarcó que solo con infraestructuras de datos robustas y gobernanza clara será posible desplegar estas tecnologías a escala europea.
One Health: una visión integrada de la salud
El enfoque One Health, que integra salud humana, animal y ambiental, es indispensable para abordar la crisis de las RAM.
Desde HIPRA, Carlota Gómez destacó la posición única de la compañía gracias a su trabajo simultáneo en salud animal y humana, con más de 50 años de experiencia en más de 300 patógenos. Estas sinergias permiten prevenir enfermedades zoonóticas, reducir el uso de antibióticos y contribuir a una lucha más eficaz frente a la resistencia antimicrobiana.
Regulación e incentivos: Europa ante un reto estratégico
Bruno González-Zorn, catedrático y jefe de la Unidad de RAM de la UCM, insistió en que los antibióticos deben dejar de tratarse como productos comerciales convencionales y reconocerse como infraestructuras sanitarias críticas.
Abogó por modelos de incentivos como pago por suscripción, premios a la innovación y una mayor coordinación europea en vigilancia, uso prudente de antimicrobianos y financiación en I+D, bajo un enfoque One Health operativo.
Clausura: el papel clave de la industria biotecnológica
En la clausura, Cristina Nadal (AseBio y MSD) destacó el compromiso de las empresas biotecnológicas en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las RAM, así como la importancia de las iniciativas lideradas por el Grupo OneHealth-RAM de AseBio.
Subrayó la importancia de un enfoque multidisciplinar e intersectorial, y apuntó al PRAN, la Estrategia Nacional de la Industria Farmacéutica y la futura Ley Europea de Biotecnología como oportunidades para impulsar incentivos y fortalecer la investigación en nuevos antimicrobianos.